Izquierda Unida reivindica la memoria del exilio republicano frente al avance de la ultraderecha con motivo del 8 de mayo

7 mayo | Aragón, Memoria Democrática, Noticias

Junto a la Fundación 14 de Abril, la formación recuerda a las más de 90.000 personas aragonesas obligadas al exilio tras la victoria franquista y denuncian el silencio institucional del Gobierno de Aragón ante una de las mayores tragedias de nuestra historia democrática.

Izquierda Unida Aragón reivindica mañana 8 de mayo, Día del Recuerdo y Homenaje a las Víctimas del Exilio reconocido por la Ley de Memoria Democrática, la memoria de los hombres y mujeres que se vieron obligados a abandonar el país tras la victoria franquista y el inicio de la dictadura. La fecha coincide, además, con la conmemoración de la derrota del fascismo y el nazismo en Europa en 1945, una victoria en la que participaron de manera decisiva miles de exiliados y exiliadas republicanas españolas integradas en la resistencia y en los frentes antifascistas europeos.

“En un momento en el que resurgen la ultraderecha y los discursos racistas y xenófobos que pretenden imponer la llamada ‘prioridad nacional’, recordar a quienes sufrieron el exilio y reconocer su papel en la lucha contra el fascismo es una obligación ética, democrática y colectiva”, ha señalado Marta Abengochea, coordinadora general de Izquierda Unida Aragón.

Abengochea ha defendido que preservar la memoria democrática “no consiste únicamente en recordar el pasado, sino en garantizar el derecho de las nuevas generaciones a conocer lo que ocurrió y comprender las consecuencias de la dictadura franquista”. En ese sentido, ha denunciado que “las derechas siguen intentando impedir una memoria democrática inclusiva, que dignifique a quienes fueron perseguidos, represaliados y expulsados de su tierra por defender la libertad y la democracia”.

Desde la Fundación 14 de Abril recuerdan que, según las investigaciones disponibles, más de 90.000 aragoneses y aragonesas se vieron forzados al exilio. Miles cruzaron la frontera por Benasque y el Puerto Viejo de Bielsa, mientras que otros muchos emprendieron la huida a través de Cataluña durante los últimos meses de la guerra.

“El Gobierno de Aragón volverá a guardar silencio sobre quienes padecieron el exilio republicano”, ha criticado Abengochea. “Ese silencio institucional no es casual: responde a una estrategia política que busca borrar la memoria de quienes lucharon contra el fascismo y sufrieron graves vulneraciones de derechos humanos y delitos de lesa humanidad”.

En este sentido, Izquierda Unida y la Fundación 14 de Abril impulsan distintos materiales pedagógicos y de divulgación dirigidos a los centros educativos aragoneses. Entre ellos se encuentra una unidad didáctica sobre el exilio republicano español, acompañada de actividades para el alumnado, así como la exposición itinerante El exilio de las mujeres: represión y olvido, centrada en el papel fundamental y muchas veces invisibilizado de las mujeres exiliadas.

“Queremos que la memoria democrática llegue a las aulas y a la juventud, porque solo desde el conocimiento histórico se puede combatir el odio, el revisionismo y los discursos reaccionarios”, ha añadido la coordinadora de Izquierda Unida Aragón.

Los materiales han sido elaborados por la Fundación 14 de Abril y pueden solicitarse a través del correo electrónico fundacion@14deabril.com.

Por su parte, Nerea Marín, diputada del Grupo Provincial En Común-Izquierda Unida, ha anunciado que el próximo 23 de mayo se realizará un viaje memorialista al campo de internamiento de Gurs, en Francia, para rendir homenaje a los más de 5.000 aragoneses y aragonesas que pasaron por ese lugar durante su exilio.

“Este año, más que nunca, reivindicamos la memoria del exilio republicano español y de quienes continuaron combatiendo el fascismo fuera de nuestras fronteras, incluso después de haber sido expulsados de su país”, ha señalado Marín. “Muchos de ellos y ellas terminaron deportados a campos de concentración nazis entre 1940 y 1945, donde miles encontraron la muerte. Su lucha y su sacrificio forman parte de la historia democrática europea y no pueden ser olvidados”.

Izquierda Unida ha concluido reclamando políticas públicas de memoria democrática “valientes y comprometidas” frente a quienes “pretenden banalizar el fascismo o reescribir la historia desde el negacionismo”.