La formación denuncia el revisionismo histórico impulsado por las derechas y reivindica la memoria democrática como un compromiso con la justicia, la verdad y la reparación.
Izquierda Unida Aragón ha recordado el 87º aniversario del asesinato de las 13 Rosas y los 43 Claveles, fusilados por la dictadura franquista el 5 de agosto de 1939. La formación ha reivindicado su memoria como símbolo de la lucha por la libertad y la democracia y ha advertido del peligro que supone el avance de los discursos revisionistas que pretenden minimizar o blanquear los crímenes del franquismo.
El 5 de Agosto de 1939, 53 jóvenes fueron asesinados/as en las tapias del cementerio madrileño. Fueron 13 mujeres y 43 hombres. Eran jóvenes a los que el régimen les acusó de “adhesión a la rebelión” y les condenó a muerte. “El asesinato de estos y estas jóvenes es un ejemplo claro de lo que es un régimen totalitario y fascista. Sin ninguna garantía jurídica, con Consejos Militares, juzga, condena y asesina”, señala Marta Abengochea, coordinadora general de Izquierda Unida Aragón.
“En este caso que hoy recordamos, quienes se habían sublevado, con el apoyo de nazis y fascistas, contra el legítimo gobierno de la República, demostraban su cruel cinismo sentenciando a muerte a quienes no se habían sumado a su rebelión. Es algo que hicieron durante el golpe de estado y la guerra, ya que eran asesinadas todas aquellas personas que no mostrasen adhesión inquebrantable al bando sublevado”, explica Abengochea.
Diversos historiadores defienden que la condena a muerte de estas 56 personas fue un acto de venganza franquista por el atentado que, unos días antes del juicio, había costado la vida al comandante de la Guardia Civil Isaac Gabaldón, a su hija y a su chófer.
La diputada delegada de Memoria Democrática de la Diputación Provincial de Zaragoza por En Común Izquierda Unida, Nerea Marín, recuerda que, “aunque nunca llegó a conocerse la autoría del atentado, el régimen franquista lo consideró una provocación y decidió dar un castigo ejemplar. Fueron asesinados 13 mujeres y 43 hombres. Todos y todas muy jóvenes, algunas ni siquiera habían llegado a la mayoría de edad”.
Desde Izquierda Unida en Aragón consideran especialmente preocupante que el 87º aniversario de estos asesinatos coincida con un contexto político marcado por el auge de los discursos de odio. Y reivindican que, con la permisividad de la derecha, la ultraderecha trata de eliminar las leyes de Memoria Democrática y busca legitimar el silencio y el olvido, blanqueando el franquismo.
“Nuestra democracia está siendo puesta en cuestión por esos discursos de odio que rememoran el ideario fascista, que incitan a la violencia y que, como hemos visto con la retirada de la paga a menores migrantes, tienen como seña de identidad el racismo, la xenofobia, el machismo y el totalitarismo. Hoy, una vez más, denunciamos el revisionismo del Gobierno del señor Azcón que, entregado a VOX, mantiene ese vergonzoso plan de Concordia, que obvia el franquismo y sus crímenes, que reescribe la historia y que insulta a las víctimas de una dictadura asesina”, añaden desde la formación.
“Por eso, es fundamental recordar y poner en valor que estos 53 jóvenes fueron asesinados por su compromiso con la libertad y la democacia y por su militancia antifascista”, declara Marta Abengochea.
La coordinadora general de Izquierda Unida en Aragón recuerda que, el día anterior a su fusilamiento, les permitieron escribir una última carta de despedida a sus seres queridos. La más conocida es la que escribió Julia Conesa a sus padres. La acabó pidiendo que su nombre no se borrara de la historia: “No se ha borrado, ni se borrará nunca. Ni el de Julia, ni el de Pilar Bueno, nacida en Sos del Rey Católico, que era modista y se había afiliado al Partido Comunista al comenzar la guerra. Fue voluntaria en las casas cuna, donde recogían a huérfanos e hijos de milicianos que marchaban al frente”, afirma Nerea Marín.
“No hemos dejado que sus nombres, ni los de todas aquellas otras personas que fueron asesinadas por el franquismo, se borren ni se olviden”, concluye Marta Abengochea. La política reivindica que, tras 48 años de democracia, el asesinato de estas 56 defensoras de la libertad y la democracia, como tantos y tantos otros, sigue esperando justicia y reparación.


