La candidatura de Izquierda Unida Movimiento Sumar defiende un Pirineo con derecho a vivienda, servicios públicos, trabajo digno y un modelo territorial sostenible, poniendo en el centro la vida cotidiana de quienes habitan los valles y municipios pirenaicos frente a la especulación, los recortes y los macroproyectos impuestos.
Izquierda Unida Movimiento Sumar ha presentado su propuesta política para el Altoaragón bajo el lema “Pirineo con derechos: el valor de la gente que vive en el Pirineo”, una hoja de ruta que sitúa a las personas en el centro y reivindica condiciones de vida dignas para quienes sostienen el territorio cada día. La coalición ha reafirmado su adhesión al Manifiesto por la Dignidad de la Montaña, firmado en Chánovas el pasado 27 de abril, así como a las propuestas en materia de vivienda del Movimiento de Vivienda Digna del Pirineo.
Desde Izquierda Unida Movimiento Sumar han defendido un Pirineo en el que sea posible vivir, enfermar y ser atendidas a tiempo, envejecer con cuidados y sin soledad, acceder a un alquiler justo y trabajar con derechos. “Cuando se recortan derechos sociales no se recorta una partida presupuestaria: se recorta la vida cotidiana de la gente. En una provincia extensa, dispersa y trabajadora como la nuestra, los recortes y la privatización son kilómetros, esperas y angustia”, ha señalado Vicente Guerrero, cabeza de lista de la candidatura Izquierda Unida Movimiento Sumar.
La propuesta se articula en torno a cuatro ejes fundamentales. En primer lugar, un Pirineo con derecho a techo, que pasa por la aprobación de una Ley de Vivienda en Aragón capaz de garantizar el acceso a una vivienda digna, frenar la especulación, cumplir la ley estatal, declarar zonas tensionadas, topar los precios del alquiler, movilizar las viviendas vacías y fomentar la rehabilitación.
En segundo lugar, un Pirineo con derecho a servicios públicos, basado en el blindaje y fortalecimiento de la sanidad, la educación y los servicios sociales en todo el Altoaragón. La coalición defiende que el dinero público debe destinarse a lo público, junto a una simplificación real de los trámites administrativos y la implantación efectiva de la ventanilla única para facilitar el acceso a derechos, especialmente en el medio rural.
El tercer eje es un Pirineo con derecho a trabajo digno, que rechaza las políticas de “alfombra roja” y la colaboración público-privada que generan desigualdades inaceptables. Izquierda Unida Movimiento Sumar apuesta por la economía social, el apoyo a los sectores productivos locales, los circuitos cortos de comercialización, los mercados de proximidad y la implantación de proyectos económicos arraigados al territorio.
Por último, la coalición defiende un Pirineo con derecho a un modelo que cuide el territorio, frente a su conversión en un laboratorio de grandes proyectos insostenibles. Se oponen a la unión de estaciones, a la expansión turística sin límites y a los macroproyectos energéticos y agroindustriales que destruyen paisaje, salud y futuro. En su lugar, plantean planificación, sostenibilidad, energía distribuida, agricultura y ganadería extensiva, cultura como derecho y protección del patrimonio natural.
Entre las propuestas concretas se incluyen la declaración de Anayet como Parque Natural, la regulación de las macroplantas solares, la simplificación de trámites para la autoproducción de energía en pequeños municipios, la protección del modelo agroalimentario, el fomento de la ganadería extensiva para facilitar la incorporación de gente joven y una estrategia real de desestacionalización y diversificación turística sostenible.
Izquierda Unida Movimiento Sumar ha concluido reafirmando su compromiso con una idea sencilla y profundamente política: “que la política esté al servicio de la vida y de la gente que sostiene el Pirineo, y que ese futuro solo puede construirse desde el trabajo colectivo y con derechos para todas y todos”, ha concluido Guerrero.


