Zaragoza, 4 de febrero de 2026.- Izquierda Unida-Movimiento Sumar ha reiterado su compromiso con la defensa de la educación pública como pilar fundamental de la igualdad, la cohesión social y los derechos de la clase trabajadora. La coalición apuesta por reforzar el sistema público mediante una mayor inversión y la mejora de sus condiciones, frente a la expansión de los conciertos educativos, que, afirman, solo benefician a intereses privados.
La candidata a la presidencia de Aragón, Marta Abengochea, ha subrayado que “la educación pública no se defiende con discursos, sino mejorando su calidad y sus recursos”. En esta línea, ha insistido en que “el dinero público debe destinarse a la escuela pública, no a conciertos innecesarios que solo favorecen a empresas privadas”.
Abengochea ha denunciado el deterioro de numerosas infraestructuras educativas y ha recordado que “los colegios e institutos son, hoy por hoy, prácticamente los únicos espacios públicos sin calefacción suficiente en invierno ni climatización adecuada en verano”. Una situación que afecta a toda la comunidad educativa, alumnado, profesorado y personal de servicios, y que, a su juicio, evidencia “el abandono deliberado de lo público”.
La candidata ha expresado su rechazo frontal al proyecto del presidente Jorge Azcón para concertar el Bachillerato y la educación infantil de 0 a 3 años. “Con esos 20 millones de euros podrían renovarse equipamientos educativos y mejorar realmente la calidad de la enseñanza pública”, ha afirmado, antes de recalcar que “la pública ofrece plazas suficientes y de calidad; no vamos a subvencionar el negocio privado”.
En este contexto, Izquierda Unida-Movimiento Sumar ha denunciado el cierre del Centro de Educación de Personas Adultas Concepción Arenal, en el barrio de la Madalena, que atendía a cerca de 800 alumnos y alumnas. Abengochea ha criticado duramente que el Gobierno del Partido Popular haya cedido gratuitamente estas instalaciones públicas a entidades religiosas para la creación de un museo de la Semana Santa. “Es la hoja de ruta de la derecha y la extrema derecha: vender al mejor postor o, peor aún, regalar lo que es de todas y todos”, ha señalado.
Desde la coalición han advertido de que el cierre del centro supone un ataque directo al derecho a la educación a lo largo de la vida y al tejido social de los barrios, especialmente para las personas adultas trabajadoras que encuentran en estos espacios una oportunidad de formación, emancipación y mejora de sus condiciones de vida.
Por último, Izquierda Unida-Movimiento Sumar ha puesto el foco en la situación de los comedores escolares, recordando que “hay colegios que llevan más de diez años esperando eliminar la línea fría”. “Diez años, cuando eres pequeño o pequeña, es toda una vida”, ha subrayado Abengochea, quien reclama cocinas propias en los centros, con alimentos saludables y de proximidad, además de empleo digno para cocineros y monitoras.
La coalición concluye que defender la educación pública es defender lo común, los derechos y el futuro de Aragón, frente a quienes, dicen, convierten los servicios públicos en mercancía o moneda de cambio ideológica.


