La formación ha comprobado que las instalaciones continúan siendo utilizadas como almacén de la Brigada Municipal y advierte de que su venta obligaría al Ayuntamiento a buscar nuevas ubicaciones para los materiales y equipamientos que alberga. Cambiar Monzón reclama explicaciones sobre un precio de salida de 814.815 euros para un inmueble que los propios servicios municipales valoraron en 1,29 millones y cuya utilidad urbanística se ha ampliado recientemente.
Cambiar Monzón ha exigido la paralización inmediata de la venta de la nave municipal de Paúles tras comprobar que el inmueble continúa actualmente en uso y conocer que su precio de salida es un 37 % inferior a la tasación realizada por los servicios municipales en 2007.
La visita realizada por Cambiar Monzón el pasado 3 de septiembre ha permitido constatar que la nave no está vacía ni carece de utilidad. Como muestran las imágenes tomadas durante la visita, sus instalaciones albergan numerosos materiales y equipamientos de la Brigada Municipal y cumplen en estos momentos una función efectiva como almacén.
“Estamos hablando de vender una nave municipal que está en uso y que presta un servicio necesario al Ayuntamiento. Antes de desprendernos de patrimonio público hay que explicar dónde se va a guardar todo este material, cuánto costaría encontrar una alternativa y, sobre todo, por qué se quiere vender por casi medio millón de euros menos de lo que la valoraron los propios servicios municipales”, señala Vicente Guerrero, portavoz de Cambiar Monzón y coordinador de Izquierda Unida Altoaragón.
Su venta supondría, por tanto, perder una importante capacidad de almacenamiento de propiedad municipal y obligaría al Ayuntamiento a buscar nuevas ubicaciones para unos materiales que actualmente ya cuentan con un espacio donde ser guardados.
Desde Cambiar Monzón defienden que resulta mucho más útil para la ciudad mantener este patrimonio público y aprovechar la nave como almacén general y base de operaciones de la Brigada Municipal. Una opción que permitiría concentrar sus medios en unas mismas instalaciones y reducir la utilización de otros espacios más antiguos, peor acondicionados y menos adecuados para el trabajo diario.
Una diferencia de casi medio millón de euros
A la utilidad actual del inmueble se suma un segundo elemento que incrementa las dudas sobre la operación: la importante diferencia entre la valoración realizada por los propios servicios municipales y el precio fijado ahora para su venta.
Según consta en el expediente de compra, la tasación municipal realizada en 2007 valoró específicamente esta nave en 1.296.000 euros. Sin embargo, el precio de salida establecido actualmente es de 814.815,17 euros. La diferencia asciende a 481.184,83 euros, lo que supone una reducción aproximada del 37% respecto a aquella valoración.
Cambiar Monzón considera que una diferencia de esta magnitud exige una explicación pública y detallada antes de desprenderse de un bien que pertenece al conjunto de la ciudadanía, especialmente cuando el inmueble sigue teniendo una utilidad directa para los servicios municipales.
La nave forma parte del conjunto de instalaciones —nave y oficinas— adquirido por el Ayuntamiento por 4.880.000 euros, una operación para la que se contó con tres millones de euros en subvenciones del Gobierno de Aragón. Según el expediente, la totalidad de la propiedad fue tasada entonces en 5.397.295 euros sin IVA, 517.295 euros por encima del precio finalmente pagado en 2008.
Además, recientemente se ha modificado el Plan General de Ordenación Urbana aplicable al edificio para ampliar los usos permitidos. Una mayor versatilidad urbanística que, a juicio de Cambiar Monzón, debe ser tenida en cuenta y explicada adecuadamente a la hora de determinar el valor actual del inmueble.
Cambiar Monzón considera que vender patrimonio municipal que está siendo utilizado, por un precio sustancialmente inferior a la valoración realizada por el propio Ayuntamiento y después de ampliar sus posibles usos requiere, como mínimo, una justificación mucho más sólida de la ofrecida hasta ahora.
Por todo ello, la formación exige paralizar inmediatamente la venta, hacer pública una explicación detallada sobre los criterios utilizados para establecer el actual precio de salida y estudiar el mantenimiento de la nave dentro del patrimonio municipal para consolidarla como almacén y base de operaciones de la Brigada Municipal.
El patrimonio público debe gestionarse pensando en las necesidades presentes y futuras de Monzón y no desprenderse de él sin acreditar previamente que su venta es la opción más beneficiosa para la ciudad.


