La formación alerta de que el acuerdo impulsa una agenda de señalamiento que rompe la convivencia y abre la puerta a la arbitrariedad en la atención pública.
El Pleno del Ayuntamiento de Monzón ha aprobado, con los votos favorables de VOX y del Partido Popular —encabezado por el alcalde Isaac Claver—, la moción registrada por la extrema derecha para “regular el acceso a dependencias municipales en casos de ocultación integral del rostro (niqab, burka u otras prendas equivalentes)”. Cambiar Monzón ha votado en contra, junto al resto de grupos municipales, al considerar que se trata de una iniciativa innecesaria que introduce en la institución un marco de confrontación y exclusión ajeno a los problemas reales de la ciudad.
Para Cambiar Monzón, el acuerdo no responde a ninguna demanda social ni a incidencias acreditadas en el municipio, sino que forma parte de una estrategia política que busca señalar a colectivos concretos y generar alarma donde no la hay. “El PP no solo ha apoyado una propuesta de VOX: ha asumido su marco ideológico y le ha dado cobertura institucional. Ese es el salto cualitativo preocupante”, ha señalado Vicente Guerrero Oncíns, portavoz de la formación.
La moción plantea impedir el acceso o la permanencia en dependencias municipales a personas cuya indumentaria impida “total o sustancialmente” la identificación facial, e insta a los servicios jurídicos municipales a desarrollar una norma interna que concrete esta regulación. Desde Cambiar Monzón se advierte de que una redacción tan amplia abre la puerta a interpretaciones arbitrarias y a decisiones discrecionales en la atención al público, con el consiguiente riesgo de vulneración de derechos y deterioro de la convivencia.
“El Ayuntamiento tiene la obligación de garantizar la seguridad y el correcto funcionamiento de los servicios públicos, y también de verificar la identidad cuando sea imprescindible en un trámite concreto. Eso ya se hace y nadie lo cuestiona. Lo que no es aceptable es convertir una necesidad puntual en una prohibición general que estigmatiza y excluye”, ha afirmado Guerrero.
La formación subraya que existen mecanismos garantistas para verificar la identidad sin recurrir a medidas de carácter general. Protocolos basados en la solicitud de documentación, el contraste de datos o, en su caso, la verificación visual puntual en condiciones de respeto y privacidad permiten compatibilizar seguridad y derechos fundamentales. “La seguridad no se construye señalando a una minoría, sino aplicando criterios objetivos, proporcionales y ajustados a derecho”, ha añadido el portavoz.
Cambiar Monzón recuerda que cualquier limitación de derechos fundamentales, como la libertad ideológica y religiosa o el principio de no discriminación, debe estar prevista por ley y superar un juicio estricto de idoneidad, necesidad y proporcionalidad. Desde su punto de vista, la moción aprobada no acredita que exista un problema real que justifique una restricción de carácter general, ni demuestra que las medidas actuales resulten insuficientes.
La formación enmarca lo sucedido en Monzón en una ofensiva coordinada de VOX que se está replicando en distintos ayuntamientos aragoneses. Lo que consideran especialmente grave es que el Partido Popular esté optando por integrar esta agenda identitaria en la acción institucional en lugar de aislarla y defender un marco de derechos y convivencia. “Importar guerras culturales a la política municipal solo sirve para desviar la atención de los problemas que afectan a la mayoría social”, ha señalado Guerrero.
En este sentido, Cambiar Monzón insiste en que la prioridad del Ayuntamiento debería centrarse en reforzar los servicios públicos, atender las necesidades sociales, impulsar el empleo y garantizar la cohesión en el municipio. “Monzón necesita políticas útiles y soluciones concretas, no debates artificiales que enfrentan a la ciudadanía”, ha afirmado.
“Cuando el PP se pliega al marco de VOX, no solo legitima discursos excluyentes, sino que degrada la institución y pone en riesgo la convivencia. El Ayuntamiento debe ser un espacio de igualdad, donde todas las personas sean atendidas con respeto y sin discriminación por su origen, su cultura o sus creencias”, ha concluido Guerrero.


