Izquierda Unida rechaza el macrodesarrollo urbanístico de 1.162 viviendas en Benasque y reitera su denuncia por modelo especulativo ligado al Plan Pirineos

17 agosto | Alto Aragón, Medioambiente

Zaragoza, 17 de agosto de 2026.- Izquierda Unida de Aragón muestra su firme rechazo al desarrollo urbanístico proyectado en el entorno de la telecabina de Benasque, que prevé la construcción de hasta 1.162 viviendas sobre una superficie de 33,5 hectáreas en el municipio altoaragonés. Para la formación política y social, esta operación es una nueva expresión del modelo que representa el Plan Pirineos como son grandes infraestructuras y expansión urbanística vinculadas al turismo. “Este proyecto confirma lo que venimos denunciando desde el principio”, afirma la Coordinadora General de IU Aragón y portavoz en las Cortes, Marta Abengochea. “Nos dijeron que la telecabina era una apuesta estratégica para el valle y ahora vemos cómo a su alrededor se proyectan más de mil viviendas. Es la prueba de que detrás de estas actuaciones existe un modelo basado en la especulación urbanística”, lamenta.

Izquierda Unida recuerda que ya se opuso frontalmente al proyecto de telecabina Benasque-Cerler, al que calificó de “atrocidad ambiental” y que vinculó a un modelo de desarrollo especulativo que poco tenía que ver con las necesidades reales de la población del Pirineo. La organización política ha defendido desde que conoció el proyecto su paralización y denunció los riesgos ambientales, hidráulicos y económicos asociados a la infraestructura sus impactos ambientales ante las instituciones.

Abengochea considera “especialmente preocupante” que, hasta la fecha, los principales pronunciamientos judiciales sobre el proyecto hayan sido desfavorables. Y advierte que una sentencia del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 1 de Huesca declaró nulo el proyecto aprobado por el Ayuntamiento de Benasque al apreciar deficiencias relevantes, entre ellas cuestiones relacionadas con su ubicación en una zona inundable del río Ésera y la insuficiencia de determinados estudios y documentos exigibles.

Asimismo, Izquierda Unida señala que las preocupaciones expresadas en sede parlamentaria durante los últimos años siguen plenamente vigentes. En una pregunta formulada en las Cortes de Aragón, ya advirtió de las dudas existentes respecto al cumplimiento de la Declaración de Impacto Ambiental, la vigilancia ambiental de las obras y la ejecución de medidas correctoras relativas al riesgo de inundación. También alertó de la ausencia de elementos que consideraba fundamentales, como un plan de evacuación ante emergencias, un plan de vigilancia ambiental plenamente desarrollado, estudios específicos sobre determinadas afecciones a la biodiversidad y medidas de seguimiento de impactos sobre la fauna y el entorno natural.

En este sentido, Izquierda Unida recuerda que ya cuestionó que la vigilancia ambiental recayera en el propio Ayuntamiento de Benasque y advirtió de los riesgos asociados a una actuación situada en una zona especialmente sensible desde el punto de vista hidráulico. La formación también alertó de las posibles consecuencias sobre los fondos europeos en caso de incumplimiento de los condicionados ambientales. “La reciente sanción de la Confederación Hidrográfica del Ebro al Ayuntamiento de Benasque por obras relacionadas con la telecabina no hace sino reforzar las dudas que venimos planteando desde hace años sobre la gestión ambiental y el cumplimiento de las obligaciones legales de este proyecto”, señala Abengochea. “Es un aviso que debería llevar a las administraciones a extremar la vigilancia antes de seguir impulsando nuevas actuaciones urbanísticas vinculadas a este modelo de desarrollo”.

Para Abengochea, «resulta evidente que no estamos ante una actuación aislada. La telecabina y este nuevo desarrollo residencial forman parte de una misma lógica de ocupación intensiva del territorio. Mientras los tribunales y distintos organismos han ido señalando problemas y deficiencias, el Gobierno de Aragón ha seguido apostando por un modelo que prioriza grandes proyectos frente a las verdaderas necesidades de la población del Pirineo».

A juicio de la formación, el nuevo desarrollo supone una enorme presión sobre un valle que ya afronta importantes retos en materia de acceso a la vivienda, movilidad, disponibilidad de recursos hídricos y conservación del paisaje. Asimismo, alerta del impacto que tendría la urbanización de 33,5 hectáreas en la entrada de Benasque y de los efectos acumulativos que generan las grandes infraestructuras turísticas cuando van acompañadas de procesos de expansión inmobiliaria.

“Estamos hablando de una actuación que condicionará durante décadas la evolución de Benasque y de su entorno. El debate no es únicamente cuántas viviendas se construyen, sino qué modelo de Pirineo queremos. Desde Izquierda Unida seguiremos defendiendo un desarrollo sostenible, justo y compatible con la conservación de unos valores naturales que son el principal patrimonio de Aragón”, concluye.