Teruel, 27 de enero de 2026.- Representantes de la candidatura de Izquierda Unida-Movimiento Sumar mantuvieron ayer un encuentro de trabajo con miembros de la Plataforma a favor de los Paisajes de Teruel en el que la coalición expuso un conjunto de propuestas destinadas a frenar la actual saturación de proyectos energéticos en la provincia y avanzar hacia un modelo más equilibrado, respetuoso y participativo.
Durante la reunión, Daniel Palomo, candidato de la coalición por Teruel, señaló que el territorio “ha sufrido un despliegue acelerado y desproporcionado de centrales eólicas y fotovoltaicas, ejecutado sin planificación y con un impacto ambiental, paisajístico y social evidente”. Subrayó, además, que los sucesivos gobiernos autonómicos “no han querido establecer criterios territoriales claros”, dejando a los municipios ante una avalancha de proyectos difícilmente gestionable.
Entre las medidas presentadas, Palomo destacó la petición de una moratoria inmediata para la implantación de centrales renovables de más de 10 MW, con el fin de detener la tramitación de macroparques hasta que exista una planificación que tenga en cuenta criterios energéticos, sociales, ambientales y de equilibrio territorial.
El candidato defendió también un cambio de modelo energético, basado en la generación distribuida, el autoconsumo y las comunidades energéticas locales, priorizando la instalación de renovables en terrenos antropizados o degradados, y no en espacios agrícolas o de alto valor paisajístico.
Otra de las propuestas centrales fue la creación de una empresa pública de energía, con la misión de gestionar infraestructuras estratégicas y reforzar el papel de lo público en la producción y distribución eléctrica. “La energía debe ser entendida como un bien esencial y no como un terreno para la especulación”, afirmó Palomo.
Asimismo, David Mansilla, candidato de la coalición por Teruel, planteó la necesidad de reformar el impuesto medioambiental por impacto paisajístico, ambiental y social para que tenga un verdadero carácter disuasorio y permita constituir un fondo de compensación territorial destinado a los municipios afectados por la implantación de grandes infraestructuras renovables.
El encuentro abordó también la presión añadida que supone la llegada de nuevas industrias de alto consumo energético, como los centros de datos, cuyo crecimiento, advirtió Mansilla, “puede multiplicar la demanda eléctrica y prolongar la dependencia del gas si no se actúa con rigor”.
La reunión concluyó con el compromiso de seguir trabajando para que las decisiones sobre el futuro energético de la provincia se tomen con criterios de sostenibilidad, equilibrio y respeto a los paisajes únicos de Teruel.


