Habida cuenta de que hoy se amplía la implantación del programa en los barrios de Torrero, Oliver, Actur, San Pablo y Magdalena, desde el grupo municipal de IU se plantean propuestas para “evitar la estigmatización de los usuarios y el asistencialismo”

“El programa Zaragoza Redistribuye, que nació con mucha urgencia y poca planificación, y que ha cosechado críticas de muchos de los profesionales de los Servicios Sociales, debe redirigirse hacia criterios más integrales y de promoción, dejando atrás el asistencialismo”. De este modo, el representante de IU en la Comisión de Acción Social, Pablo Muñoz, ha planteado varias propuestas para reconducir este programa “cuyas ayudas no deben ser obligatorias, sino complementarias con las anteriormente existentes, es decir, que los profesionales no tengan obligación de prescribirlas si no lo consideran conveniente”.

Hoy se pone en marcha el programa en barrios como Torrero, Oliver, Actur o Magdalena y San Pablo. “En concreto, en el Casco Histórico hay muchas entidades que vienen ofreciendo comidas, por lo que habrá que estudiar cómo reorientar las ayudas para evitar duplicidades y solapamiento en este ámbito”, ha incidido el edil de izquierdas.

“Tenemos margen de maniobra para evitar la estigmatización de los usuarios y el asistencialismo”, ha señalado Muñoz, quien propone algunas medidas como la reubicación progresiva de los centros de reparto a establecimientos comerciales propios (mercados municipales) o ajenos (pequeño comercio adherido) donde su uso habitual y principal sea el reparto de alimentos.

Asimismo, desde Izquierda Unida se plantea “la compra prioritaria de productos en el mercado local, con productores locales y preferentemente ecológicos”.

Otra de las posibilidades defendidas desde el grupo de izquierdas es “la reorientación del parte del programa hacia otros proyectos ya existentes como el de Comida a Domicilio o los refuerzos a los comedores existentes en centros escolares”.