El día 29 de marzo se ha convocado Huelga General con el fin de manifestar el rechazo frontal de la ciudadanía a la reforma laboral aprobada por el Gobierno del PP y convalidada en el Congreso de los Diputados.

Esta reforma, justificada en la gravedad de la situación económica y la “rigidez” del mercado laboral, pretende someter a los trabajadores y las trabajadoras (especialmente a estas últimas) a un nuevo régimen en el que quedan al albur de la voluntad de una de las partes de la relación laboral, precisamente la más fuerte: la parte empresarial. Se rompe el equilibrio que, aunque con evidentes carencias, ha regido las relaciones laborales.

Además, la reforma busca minimizar el papel de las organizaciones constituidas en defensa de los intereses de la clase trabajadora (y como tales amparadas en el artículo 7 de la Constitución), a las que, desde hace tiempo, se ha sometido a una campaña de descalificación y desprestigio con el fin de socavar, precisamente, su capacidad de actuación. No es momento de debatir si los sindicatos mayoritarios han contribuido con determinadas actitudes a facilitar esta tarea; por el contrario, es el momento de que los trabajadores y las trabajadoras se agrupen para luchar por sus derechos, que tanto ha costado conseguir. Así, frente a su divide y vencerás, los trabajadores y las trabajadoras han de demostrar que la unión hace la fuerza.

Izquierda Unida de Huesca tiene claro el objeto de la Huelga General y contra qué y quiénes va dirigida. Y ante los argumentos que se empiezan a oír de que no es lo que necesita este país, contraponemos la realidad de que esta reforma laboral y, en general, esta política neoliberal que se nos está imponiendo no es lo que necesitan las personas que componen este país. Porque detrás de los datos macroeconómicos y las cifras del desempleo, hay rostros, historias y vidas que se merecen que piensen en ellos sobre cualquier otra consideración.

Eso sí, Izquierda Unida de Huesca también tiene claro que la Huelga General no es el punto final de la movilización sino un hito más. Importante, indispensable; pero que necesita de una continuidad en la protesta, en el cuestionamiento del discurso que se nos quiere hacer único e indiscutible.

El éxito de la Huelga radicará en que cada uno de nosotros asuma su responsabilidad y acepte ser protagonista de la protesta y de la construcción de una alternativa. No es, no puede ser, el momento de bajar la vista, de aceptar mansamente lo que nos imponen; no debemos resignarnos. Hay otras salidas a la crisis y entre todos podemos hacerlas posibles. Demostrémosles el día 29 que somos muchos, que estamos unidos y que somos capaces de luchar por nosotros y por el futuro de nuestros hijos.

 

 Asamblea Comarcal IU Huesca-La Hoya