Adolfo Barrena, Coordinador General de IU Aragón señala que la privatización, “que el Ministerio de Fomento presenta como una liberalización del sector”, supondrá un recorte del servicio público ferroviario y la imposibilidad de poner en marcha nuevos servicios de proximidad que demanda la población, como la red de cercanías del Area Metropolitana de Zaragoza”.

“La propuesta de privatización de Renfe tendrá graves consecuencias en amplias zonas del territorio de nuestro país, pero será especialmente grave para Aragón que ya sufre actualmente unas deficientes redes de trenes de cercanías y unos servicios de Media Distancia aún incompletos”, declara Barrena.

Por su parte, Miguel Aso, diputado y portavoz de IU en esta materia en las Cortes de Aragón afirma que “dejar el servicio público ferroviario en manos del mercado y de la competencia del  dificultará y hará inviable la mejora y consolidación de las líneas de cercanías existentes y será la desaparición de las de media distancia regionales”.

Desde Izquierda Unida denunciamos que “este cambio en la gestión del servicio público ferroviario somete al ferrocarril a las fórmulas impulsadas desde el capital financiero y no tiene en cuenta los costes sociales, sino sólo la rentabilidad económica”.

“La ministra Ana Pastor quiere convencernos de que un servicio privatizado será más barato y solventará las ineficiencias, como anunciaron en su día con las empresas eléctricas, pero la ciudadanía sufrirá las consecuencias, perderán en oferta de líneas y calidad del servicio y amplias zonas de nuestro territorio quedará con la carretera como única posibilidad de desplazamiento de personas y mercancías”, insiste Aso.

“Ello significa una apuesta por un sistema de comunicación y transporte claramente contaminante, más peligroso y mucho menos rentable social, económica y ambientalmente que el ferrocarril, reiteran desde la organización de izquierdas”.

“Finalmente, concluyen, esta decisión tendrá graves repercusiones en el empleo y supondrá arrojar a más trabajadores y trabajadoras, esta vez del sector ferroviario, tal y como advierten las organizaciones sindicales que ya han anunciado una huelga para el próximo 3 de agosto”. Esta movilización cuenta con el total apoyo y respaldo de Izquierda Unida.